lunes, mayo 12, 2008

Discurso Jose Moskovits - 12 mayo 2008

- Ilustres representantes del gobierno nacional, del Congreso de la Nación, de los gobiernos provinciales y de la Ciudad autónoma de Buenos Aires,

- Señores representantes del cuerpo diplomático,

- Señores representantes del poder judicial

- Señores representantes de los diferentes credos,

- Señores representantes de las Fuerzas Armadas,

- Señores representantes de Organismos No-Gubernamentales

- Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora

- Gran Rabino de la comunidad judía argentina

- Señores representantes de las instituciones judías,

Queridos hermanos y hermanas de la Shoá:

Sean todos bienvenidos!

Celebramos y recordamos hoy como todos los años, aquel 8 y 9 de mayo de 1945 cuando los Aliados vencieron al demonio nazi. Ese demonio que pretendía cambiar el curso de la civilización humana... Y fue gracias a los Aliados y al ejército rojo de la ex Unión Soviética que recuperamos nuestra libertad...Por eso estamos hoy aquí.

Quedaremos por siempre agradecidos a los ejércitos norteamericanos, británicos, rusos y franceses, a los ejércitos polacos de Lublin y de Anders, a los ejércitos de Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Grecia, a las tropas de Brasil que lucharon en Montecatini, a los partisanos de Tito y también a la brigada judía de Palestina. Todos ellos lucharon por la dignidad humana.

También agradecemos a los Justos de la Humanidad que ayudaron anónimamente a salvar vidas. Hay aquí entre nosotros varias personas que tuvieron esa suerte y hoy festejan con nosotros.

Éramos tan pocos los sobrevivientes... Muy lentamente logramos salir del infierno vivido. Poco a poco volvimos a ponernos de pie. La pena era enorme, las pérdidas indescriptibles: Padres, hermanos, niños, familias enteras... Soñábamos con un mundo mejor, salvador, un mundo de reconocimiento...Hubiera sido lo merecido...

Pero nuestras expectativas se vieron frustradas:

No hubo aplausos ni premios por haber sobrevivido.

Sin embargo, nos empujaba un único deseo: vivir ...vivir... vivir...

Y el deseo de contar lo que fue la “Endlösung” o “solución final”

Como es de público conocimiento, después de la guerra, llegaban a todo el continente sudamericano especialmente a la Argentina nazis, “camuflados” con nombres falsos. Y eran recibidos con los brazos abiertos...

Según las diferentes publicaciones, pocos días antes de terminar la guerra vinieron unos cuantos submarinos alemanes de los cuales uno atracó en Villa Gesell con más de seiscientas cajas conteniendo joyas, oro, brillantes. Ni una de las joyas ni del oro robado volvió alguna vez a manos de sus dueños originales.

Lamentablemente ningún gobierno nacional investigó hasta hoy el destino de esas fortunas incalculables.

Otro ejemplo: Cuando Anton Pavelic, el famoso jefe de estado de Croacia llegó a nuestro país con alrededor de 7000 ex ustashas, funcionarios y sus familiares, el jefe de estado traía 200 kg de oro del Banco Central de Croacia ¿De dónde había surgido un Banco Central en Croacia con oro y joyas robadas a los judíos y serbios?

- También en este caso ningún gobierno nacional investigó el destino en nuestro país de esas fortunas incalculables

Un último ejemplo: Al finalizar la guerra, existía una comisión nacional autónoma que oficialmente dependía de Cancillería, que debía liquidar los “bienes del enemigo”. En el balance final figuraban sumas enormes de cientos de millones de marcos (incluyendo edificios, clubes, fábricas, bancos alemanes, etc). Ellos sabían que había una institución única de sobrevivientes de la persecución nazi...pero tampoco la tuvieron en cuenta...

A propósito: En el año 1969 recibí una carta de la Embajada Alemana en la cual me decían que ni ellos habían tenido conocimiento del destino y reparto de esas fortunas.

Quiero agregar a estos relatos, con dolor, que cuando Hitler se suicidó, quedó en su lugar y como sucesor para gobernar el Reich (apenas unos 10 días el “gran almirante Dönitz”). Es importante saber que a Dönitz NO SE LE OCURRIÓ, ¡¡¡NI SIQUIERA EN ESE MOMENTO!!! DAR LA ORDEN DE DETENER Y SUSPENDER LAS MATANZAS DE LOS JUDÍOS Y OTROS.

Pues bien: Nosotros pudimos rearmar nuestras vidas. No fue fácil: no recibimos ayuda, ni oficial ni de las instituciones judías de entonces. Supimos cambiar el rumbo de nuestras historias. Hoy tenemos hijos, nietos y bisnietos, ciudadanos plenos de esta nación. Es innegable que el pasado nos pesa..., se hace sentir, sobre todo porque ya tenemos una edad avanzada...

Quiero agradecer a todos los gobiernos y entidades que en distintos momentos nos han ayudado:

- especialmente al gobierno francés que hace un tiempo donó cientos de miles de dólares que fueron destinados a los sobrevivientes de nuestro país

-a las autoridades del ANSES, que por intermedio de Tzedaká lograron jubilaciones para más de 400 sobrevivientes en un tiempo record

- al gobierno alemán

- a Claims Conference y al Joint por su ayuda permanente.

Es nuestro deber en cada celebración recordar a nuestros queridos padres, abuelos, tíos, y hermanos, a los mártires y a los Justos de la Humanidad.

Y es nuestro deseo más profundo que las futuras generaciones se hagan cargo de recordar los hechos y transmitirlos. Deberán mantener alerta la conciencia ante las amenazas terroristas actuales.

Yo tengo además una necesidad moral de recordar aquí a mi familia y a la de mi esposa Halina:

Mi familia se conformaba de 7 personas: mis padres, otro varón, 3 hermanas mujeres, y yo, el hermano mayor.

En mayo de 1944 recibí la orden del ejército húngaro de presentarme en un campo de trabajo a 100km de mi pueblo. El primer tren salió a la madrugada temprano y mis padres no querían que despertara a mis hermanos. Los miré por última vez y los besé de lejos.

Mi padre que era creyente, puso sus manos sobre mi cabeza y me bendijo en hebreo con las palabras (.......) “Que D’s te bendiga y te cuide, te guíe y te dé paz”. Mi madre, me acompañó hasta la puerta del gueto y allí le di mi último beso. Mi madre, Frederika, de 45 años, mi hermano menor, Salomón de 10, mis hermanas mellizas de 4 fueron asesinadas el 21 de junio del 44 en Auschwitz y mi hermana Lili de 14 años, en la segunda mitad de noviembre de 1944. Mi padre Herman, murió a los 45 años en el campo de concentración de Buchenwald apenas un mes antes de la liberación.

Los padres de mi señora que era hija única, fueron asesinados a la edad de 40 años en Treblinka.

Amigos: Estamos en la sede madre de la comunidad judía de Argentina, el segundo de los blancos terroristas en Latinoamérica, después de la Embajada de Israel. Quiero reiterar que en este siglo XXI sigue habiendo negadores de la Shoá. No estemos distraídos: Lo repito como el año pasado: El principal líder de los negadores, el presidente de Irán declaró varias veces que el Estado de Israel sería borrado del mapa junto a todos los judíos sionistas del planeta.

No olvidemos que hace casi 70 años, un sargento loco incendió el mundo dejando 60 millones de muertos entre ellos a 6 millones de nuestro pueblo incluido un millón y medio de niños.

Hoy día, en la era atómica no vaya a ser que otro loco, irracional ocasione una nueva hecatombe mundial

A los señores representantes de los gobiernos aquí presentes les digo:

Estén alertas para que otra masacre no vuelva a ocurrir NUNCA MAS!

Muchas gracias!

José Moskovits

Presidente Honorario de la Asociación Israelita de Sobrevivientes de la Persecución Nazi en la Argentina (Sherit Hapleitá)

Vicepresidente de la Federación Mundial de Combatientes Judíos, Partisanos y Prisioneros de Campos

Presidente Honoraro de la Asociación de Veteranos de Guerra Judíos de los Ejércitos Polacos en Israel

Buenos Aires, 12.05.08, Auditorio AMIA

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Palabras de Lea Novera


Excelentísimos representantes de países extranjeros y diplomáticos argentinos,
Estimados delegados de nuestra colectividad y
Queridos hermanos sobrevivientes de la Shoá, con ustedes me une un trágico pasado; citando a mi manera a Jorge Luis Borges “a nosotros nos une el amor Y el espanto”.
El que esta veterana de 81 años, esté hoy aquí es un privilegio, un doble privilegio. Además de tener la posibilidad de dirigirles la palabra, la fecha de hoy que recuerda la victoria sobre el nazismo, es para mí la más importante de todas las fechas que recordamos.
El precio que pagó la humanidad fue tan alto que raya en la locura: 50 millones de víctimas entre las cuales están los seis millones de judíos asesinados. El número, a medida que pasen los años, será cada vez más tan solo un número, una cifra fría que casi no dice nada. Por eso es indispensable recordar lo sucedido, cuyo horror la mente es incapaz de absorber.
Las fechas para mi han adquirido un valor más que simbólico. Me referiré a dos fechas: las que marcaron el comienzo y el fin de mi descenso a los infiernos.
Fue un 2 de febrero de 1943 el día en que comenzó mi caída en el horror. Nuestro gueto ya había sido liquidado. Durante dos largos años, en ese gueto en el que nos tenían amontonados, habíamos sufrido hambre y privaciones. Fui arrancada de mi familia completa, una familia formada por más de 80 personas cuyas cenizas se convirtieron en abono en los campos y bosques de Polonia.
Curiosamente, ese mismo 2 de febrero de 1943, el general von Paulus rindió en Stalingrado el otrora orgulloso ejército alemán ahora convertido en un miserable conglomerado de soldados semi congelados, hechos unas piltrafas. Se considera que ese día, aquel 2 de febrero de 1943, fue el comienzo del fin del nazismo. El mismo día en que comenzaba a terminar, paradójicamente, para mí, fue el ingreso a las oscuras cloacas del mal, fue cuando pisé el suelo de Auschwitz-Birkenau.
Pasé allí dos largos años, eternos, nefastos, mi calvario más espantoso. Cuando ya creía que peor no podía ser, vino la culminación de lo que la mente no puede imaginar, las Marchas de la Muerte. Entre enero y mayo de 1945 caminamos a duras penas, en harapos, sin fuerzas ni esperanzas atravesando la desolación del crudo invierno europeo. Pasamos por Malhoff, Leibtzig, Ravensbrueck, hasta que llegó el día en que todo terminó, aquel glorioso 8 de mayo de 1945.
¡Qué fácil es resumirlo en tres frases! Bien distinto fue vivirlo. Pero no estoy hoy aquí para hablar de esas vivencias tristes porque cada uno de nosotros, los sobrevivientes, lleva la pesada mochila de su propia historia.
Hoy quiero recalcar que la desdichada frase “fueron como ovejas al matadero” es un mito. Por más imposible que resultaba luchar, hubo muchos casos de resistencia. Empezando por el heroico levantamiento del gueto de Varsovia, el más importante por cierto, el que quedará como un símbolo, como luminoso faro en la historia de la humanidad por la conquista de su libertad.
Pero también hubo resistencia en los campos de Sobibor, Auschwitz y Buchenwald, en los guetos de Bialystok y Vilna y en decenas de guetos más chicos. No sólo en campos y guetos, debemos honrar también el capítulo de los heroicos partisanos en los bosques.
Y se luchó de muchas maneras, no sólo con armas. Dar clases a los niños en los guetos de manera clandestina, era resistencia. Grandes y pequeños actos de resistencia nos permitieron seguir siendo humanos.
Yo, con mis 14 años, me escapaba de casa para dejar mi rebanada de pan para mis hermanitos más chicos. También era un acto de resistencia. Iba a casa de una amiga donde había un poco más de comida y hacíamos un torneo de canto durante varias horas para matar el hambre. También era un acto de resistencia. Como premio a nuestro torneo recibíamos una rodaja de pan y una taza de té amargo que era para nosotras un manjar de dioses. Supongo que todos ustedes, podrán poner en juego la imaginación y trasladarse por un segundo mentalmente allí y entender nuestro sentir al cantar en polaco, en ruso, en idish, sin saber si lo podríamos hacer al día siguiente…
Quiero recordar también el valor y el altruismo de los salvadores no judíos quienes expusieron su propia vida y la de su familia para salvar vidas ajenas. Es verdad, no fueron muchos, pero honraron la vida. ¡Honor y gloria a todos ellos!
Se cumplen también 60 años del surgimiento de un estado judío independiente por el que se bregó durante casi dos mil años. Y aunque chiquitito en territorio, tanto es que a veces hay que buscarlo con lupa en el mapa, está ahí, gigante y orgulloso. ¿No es éste un milagro? ¡Y qué distinto hubiera sido nuestro destino si el estado de Israel hubiese existido 10 años antes! Pero ésa es otra historia y no se puede dar vueltas atrás el reloj.
Para mí, estar hoy aquí y ahora, es un momento de duelo y al mismo tiempo de júbilo. Porque aquella niña cuyo brazo tatuado con un número, la misma que fue tocada por los dedos de araña venenosa del tristemente famoso Dr Mengele para ser enviada a la cámara de gas, la misma está hoy aquí frente a ustedes.
Gracias por haberme dado esta oportunidad de ser escuchada. Con la mayoría de mis hermanos sobrevivientes tenemos algo en común: el tiempo corre en contra nuestro. Los pueblos que no tienen memoria, no tienen futuro. ¿Quién hablará cuando nosotros ya no podamos hacerlo? Bendigo a nuestra asociación Generaciones de la Shoá que forman nuestros hijos y nietos, quienes no dejarán apagar la antorcha de la memoria. Seguirán recordando esta fecha como la victoria de la humanidad en contra del nazismo y seguirán luchando en contra de la discriminación y del negacionismo.
Para terminar quiero confesarles algo. Todos rezamos en algún momento. Los muy creyentes. Los menos creyentes. Y los que no lo somos. Todos, a veces, sentimos la necesidad de rezar. Quiero compartir con ustedes mi rezo laico, mi rezo más esperanzado, mi pedido más entrañable.
Cuando yo era chica, en casa se hablaba de la Guerra Civil Española. Un familiar mío integró las Brigadas Internacionales y fue asesinado en la batalla de Teruel. Creíamos que eso era lo peor que podía pasarle al mundo. ¡Qué ilusos! Después cayó sobre nosotros la Shoá, con los nuevos asesinados, las injusticias, las muertes de civiles que continuaron y aún continúan, porque el mundo no ha aprendido nada. Por todo eso elevo mis plegarias y rezo. Y lo hago repitiendo las palabras del poeta Paul Élouard. De su poema más famoso, escrito en 1942, el año antes de que comenzara mi ingreso a los infiernos, compartiré con ustedes un pequeño fragmento, el que más me conmueve.

Sobre mis cuadernos de escolar

Sobre mi pupitre y los árboles

Sobre la arena, sobre la nieve

Escribo tu nombre

Sobre la maravilla de las noches

Sobre el pan blanco de los días

Sobre las estaciones desposadas

Escribo tu nombre

Sobre el trampolín de mi puerta

Sobre los objetos familiares

Sobre la onda del fuego bendito

Escribo tu nombre

Sobre la salud recobrada

Sobre el peligro que se aleja

Sobre la esperanza sin recuerdos

Escribo tu nombre

Y por el poder de una palabra

Vuelvo a recomenzar mi vida

Yo nací para conocerte, para nombrarte

LIBERTAD.

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Irena Sendler

Links sobre Irena Sendler:
Algunos videos que merecen ser vistos:
  • Estudiantes de Kansas la encontraron cuando su profesora de historia les enconmendara encontrar un personaje que hubiera hecho algo digno de mención. El mundo no la conocía hasta ese momento. Escribieron y pusieron en escena una obra de teatro, "La vida en un frasco" y cuando descubrieron que su heroina aún vivía, consiguieron viajar a Varsovia y conocerla. En este video se pueden ver los estudiantes, partes de su obra y aquel encuentro con Irena.
  • Chicos polacos honrando a Irena Sender con la "Orden de la sonrisa".
  • Video en polaco con subtítulos en castellano, sobre su vida (La parte de Irena comienza en el minuto 10).

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Triunfo de los Aliados sobre la Alemania nazi - 2008

El lunes 12 de mayo conmemoramos un nuevo aniversario de la rendición de la Alemania nazi, el final de la guerra y el renacimiento de nuestra posibilidad de vivir. Los oradores fueron: el presidente honorario de Sherit Hapleitá, Sr. José Moskovits, el embajador de los Estados Unidos, la Directora de DDHH del Ministerio de Justicia Dra Andrea Gualde, la sobreviviente Lea Novera y el presidente de DAIA Sr Aldo Donzis. Se contó con la presencia de una importantísima representación diplomática de más de 30 embajadores, cónsules y otros, de miembros de las FFAA, del gobierno, de los distintos credos, de todas las organizaciones judías. La música estuvo a cargo de la Iosl Wakstein Klezmer Band y del Coro de Jóvenes dirigido por el maestro Zadof. Para los sobrevivientes y sus descendientes, la fecha representa su posibilidad de vivir, que se hace extensiva a toda la comunidad judía: si el nazismo no hubiera sido vencido, tal vez a estas alturas ya habríamos dejado de existir.

Algunas fotos pueden verse acá.
Textos completos de los discursos y fotos de José Moskovits, Lea Novera, Dra Andrea Gualde.

Encendido de velas

1º vela: En memoria del pueblo albanes que rescató a muchos judíos durante el tiempo de la persecución. Encienden el embajador de la República de Albania, Sr. Rezer Bregu, la Directora del I.N.A.D.I., Dra. María José Lubertino y el Presidente de Sherit Hapleitá, Sr. León Grzmot.

Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, había alrededor de 600 judíos en Albania, de los cuales 400 eran refugiados. La comunidad más numerosa estaba en Kavaje. Tradicionalmente los judíos no eran discriminados en Albania.Luego de la caída de Yugoeslavia en la primavera de 1941, los alemanes llevaron a unos 200 refugiados judíos a un campo en Kavaje. Unos 100 hombres judíos de Prístina con sus familias, fueron llevados a Berat. Allí y en varios otros lugares, como Tirana, muchos de ellos fueron ayudados y protegidos por albaneses del lugar.En septiembre de 1943, cuando Albania quedó bajo el control alemán, la situación de los judíos empeoró. Sin embargo hubo empleados albaneses que les extendieron documentos de identidad a muchos judíos de Kavaje para que pudieran ir a Tirana como parte de un convoy italiano y esconderse allí.A principios de 1944 los alemanes ordenaron que los judíos de Tirana se registraran. Esto fue entendido por ellos como una señal para huir con los partisanos. Otros obtuvieron papeles falsos a través de amigos albaneses. Los alemanes también ordenaron que les entregaran las listas de judíos de Albania, pero los funcionarios no obedecieron y les avisaron a los judíos. Tanto los albaneses cristianos como los musulmanes lo consideraron una cuestión de orgullo nacional ayudarle a los judíos y a los refugiados. Es por eso que ningún judío fue entregado a los alemanes y la pequeña comunidad sobrevivió a la guerra, excepto una familia de seis integrantes que fue descubierta por los alemanes y enviada a Prístina. Sólo un integrante de esa familia sobrevivió.

2º vela. En memoria del pueblo armenio que sufrió el primer Holocausto del siglo 20. Encienden el Embajador de la República de Armenia, Sr. Vladim Karmirshadyan, el Agregado Cultural de la Embajada de Israel, Sr. Yiftah Curiel, el Ministro de Educación de la Ciudad Autónoma de Bs.As., Lic. Mariano Narodowski, la Presidenta de Generaciones de la Shoá, Lic. Diana Wang y el Secretario de Sherit Hapleitá, Sr. Francisco Wichter.

El genocidio armenio fue la deportación forzosa y masacre de un número indeterminado de civiles armenios calculado en más de un millón de personas, durante el gobierno de los Jóvenes Turcos, en el Imperio Otomano, desde 1915 hasta 1917, durante la Primera Guerra Mundial. Se caracterizó por la brutalidad en las masacres, y la utilización de marchas forzadas con deportaciones en condiciones extremas que generalmente llevaba a la muerte a los deportados. La fecha del comienzo del genocidio se recuerda el 24 de abril de 1915, el mismo día en que las autoridades otomanas detuvieron a unos 250 intelectuales armenios que eran líderes de la comunidad de armenios en Estambul. Las masacres no discriminaron edad o género y son consideradas el primer genocidio sistemático moderno.

vela. En memoria de los soldados canadienses que lucharon contra el nazismo. Encienten el embajador de Canadá , Sr. Timothy Joseph Martin, el Secretario de Relaciones Exteriores, Embajador Victorio Tacchetti, el Presbítero Omar Di Mario, de la comisión arquidiocesana de Ecumenismo y Dialogo Interreligioso, la Coordinadora del Programa de Sobrevivientes, Lic. Rosana Silberman y la Sra. Ana Waldman, sobreviviente.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército canadiense luchó junto a los aliados para derrotar a los nazis.En septiembre 1939, una semana después deGran Bretaña, el Dominio del Canadá le declaró la guerra a Alemania.Junto a las fuerzas aliadas participó en el desembarco de Normandía el 6 de junio 1944.

También tomó parte en la liberación de varios campos de concentración.

4ª vela. En memoria al mariscal Tito y al ejército de los partisanos que salvó a los judíos especialmente de los Balcanes. Encienten la Señora Encargada de Negocios de la República de Serbia , Sra. Svetlana Arsenic Borovnica, el Representante de la Iglesia Evangélica Luterana Unida, Pastor David Calvo y la Sra. Bella Dessau, sobreviviente.

Después que Yugoslavia fuera invadida por las fuerzas del Eje en abril de 1941, los comunistas fueron uno de los primeros y de los más radicales en organizar un movimiento de resistencia encabezado por Iosip Broz, llamado Tito, como Jefe del Comité Militar del PCY que pronto empezó a liberar partes del territorio.En los territorios liberados, los partisanos que llegaron a ser unos 300.000, organizaron comités populares para que actuasen como gobiernos civiles. El 4 de diciembre de 1943, mientras la mayor parte del país estaba aún ocupada por el Eje, Tito proclamó un Gobierno democrático provisional. Parte importante de su política era insistir en ayudar a los 16.000 judíos que todavía había en el territorio de Serbia. Como líder de la resistencia, Tito fue el principal blanco de las fuerzas del Eje en la ocupación yugoslava. Los alemanes estuvieron muy cerca de capturar y matar a Tito al menos en tres ocasiones.Recién tras las conferencias de Teherán y Yalta en 1943, los partisanos fueron apoyados directamente por bombardeos aliados.

Cuando todas las fuerzas extranjeras fueron expulsadas del territorio yugoeslavo, unos 2.500 judíos habían logrado salvarse gracias a la solidaridad de los partisanos, entre ellos judíos húngaros que habían trabajado como esclavos en las minas de cobre de Bor.

5ª vela. En memoria a Raoul Wallenberg. Encienden el embajador del Reino de Suecia , Sr. Arne Lennart Rodin, el Contraalmirante Veterano de Guerra de Malvinas D/ Daniel Francisco Hindryckx, Subsecretario de Relaciones Institucionales, el Secretario de Derechos Humanos de Gendarmería Nacional Argentina, Comandante Mayor Herminio Balvino Reynoso, el Prefecto Principal Sarmiento y, por la Unión Estudiantil Judeo Argentina, Sr. Diego Gladstein.

En 1944, a la edad de 32 años, Raoul Wallenberg fue asignado a la embajada de Suecia en Budapest. Su tarea consistía en salvar de la muerte a judíos húngaros. Raoul Wallenberg gestionó un tipo de pasaporte llamado "Schutz-Pass", o "Pasaporte Protector", que le permitió extender 4.500 y que con el tiempo llegaron a ser 20.000. También creó las llamadas "Casas de Suecia", donde albergaba a las personas que obtenían ese pasaporte salvador. Además recorría las estaciones del ferrocarril cuando llegaban los vagones que llevarían a los judíos a los campos de concentración. Wallenberg les insistió a los oficiales alemanes y húngaros que abrieran los vagones para hacer bajar a los que poseían dicho pasaporte. El 17 de Enero de 1945 las tropas soviéticas lo apresaron y lo llevaron via Debrecen a Moscú. Después de la muerte de Stalin el gobierno soviético informó oficialmente que Wallenberg había muerto en 1947 en la cárcel de Liublianka. Solamente un hombre dotado de tan extraordinario espíritu negociador, de inventiva y, sobre todo, de compasión, como lo fue Raoul Wallenberg pudo realizar en pocos meses la arriesgada tarea de salvar incontables vidas humanas.

6ª vela. En memoria a Carl Lutz. Encienden la Señora Embajador de la Confederación Helvética – Suiza - , Sra. Carla del Ponte, Abuelas de Plaza de Mayo, su Presidenta, la Sra. Estela de Carlotto y su vicepresidenta la Sra. Rosita Roisinblit, Marta Vazquez, Pres. Madres de Plaza de Mayo Linea Fundadora, Fernanda Kruger, Secretaria de Cultura de la Nación, Fundación Memoria del Holocausto, Dr. Mario Feferbaum y la Sra. Sara Rus sobreviviente y Madre de Plaza de Mayo línea fundadora.

El cónsul suizo Carl Lutz fue el primer diplomático neutral que rescató judíos en Budapest. A él se le adjudica la invención del Schutzbrief (pasaporte de protección) para refugiados judíos en Budapest. Luego del 19 de marzo de 1944, los alemanes ocuparon Hungría y el nuevo gobierno de Done Sztojay cerró las fronteras de Hungría a la emigración judía. Luego de duras negociaciones con los nazis y el gobierno húngaro, Lutz obtuvo permiso para otorgar 8.000 pasaportes de protección a judíos húngaros para que pudieran emigrar a Palestina. Usó su astucia para interpretar las 8.000 “unidades” no como personas sino como familias, y junto a su equipo emitieron decenas de miles de “pasaportes de protección”. Lutz estableció 76 casas de protección suizas en Budapest y liberó a los judíos de los centros de deportación y marchas de la muerte. Uno de los centros que se ocupaba exclusivamente de la salvación de judíos estaba en el Palais Glace, en la calle Vadasz, donde también actuaba la resistencia sionista, que en forma clandestina brindaba protección a varios miles de personas. Casualmente, el Presidente Honorario de Sherit Hapleitá, José Moskovits, estaba en contacto permanente con la resistencia en esta sede de la Embajada de Suiza en Budapest.

Se pide un minuto de silencio en honor a todos ellos y en especial de Irena Sendler, fallecida esta misma mañana.

El acto culminó con la presentación del libro "Para que el mundo nos recuerde" de José Moskovits, persentado por el ingeniero José Kestelman.

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Discurso Dra. Andrea Gualde

Señor Presidente Honorario de Sherit Hapleitá

Señora Presidenta de Generaciones de la Shoá

Señores funcionarios de los tres poderes del Estado Nacional, Provincial y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Señores Representantes del Cuerpo Diplomático

Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo, Autoridades de la Comunidad, Señoras y señores….

En primer lugar, quisiera agradecer muy especialmente a la Asociación Israelita de Sobrevivientes de la Persecución Nazi y a Generaciones de la Shoá el honor de compartir junto a ustedes la conmemoración del 63° aniversario de la victoria de los aliados y el comienzo del fin de la Segunda Guerra Mundial.

Conmemoramos hoy el fin de las hostilidades que se produjo con la capitulación de Alemania frente a los Aliados.

Aunque sabemos que la Segunda Guerra no finalizó completamente en ese momento, el 8 de mayo tiene una importancia singular.

Fue recién con la rendición total de Alemania que se puso fin al sistema de exterminio nazi, ya que aún después del desembarco de Normandía en junio de 1944, y el comienzo de retroceso militar de Alemania, las máquinas de la muerte seguía funcionando. Aun cuando la derrota estaba cerca, el régimen nazi continuó llevando a cabo su macabro plan.

En julio de 1944, cuando el Ejército Soviético había entrado ya en el campo de exterminio de Majdanek y se habían hecho públicas las atrocidades allí cometidas, las autoridades de las SS decidieron ordenar a los comandantes de los campos que evacuaran todos los prisioneros hacia el interior de Alemania, para prevenir que cayeran en manos de los aliados y así ofrecieran nueva evidencia del asesinato masivo perpetrado por los nazis.

Estas evacuaciones -conocidas como marchas de la muerte porque miles de prisioneros murieron de exposición a condiciones climáticas extremas, inanición, y agotamiento- demuestran la obstinación del régimen nazi en la comisión de sus terribles crímenes de persecución y de odio. Hasta casi el último día de la guerra, las autoridades alemanas obligaron a los prisioneros a marchar hacia distintos lugares del entonces Reich.

Por ello, es importante recordar esta fecha. Aun cuando, como ha dicho Yehuda Bauer, los eventos no pueden ser reducidos a fechas, y la conmemoración es –en el mejor de los casos- un débil recordatorio de las series de eventos que deseamos rememorar, a falta de mejores medios, tenemos fechas conmemorativas.

Las secuelas son inabarcables e indefinibles. Es casi irreverente intentar su cuantificación, aunque mencionar algunos números nos permite –acaso- dimensionar la tragedia: casi 60 millones de vidas se cobró la Segunda Guerra Mundial; entre ellos, 6 millones de judíos asesinados, 1 millón y medio de niños judíos y el exterminio de otros grupos es el balance del horror.

Me gustaría detenerme unos minutos en las diversas implicancias políticas y jurídicas que la victoria de los aliados tuvo a nivel internacional. Las atrocidades cometidas durante la Segunda Guerra Mundial y la Shoá llevaron a que la comunidad internacional se diera cuenta de que era necesario construir mecanismos que ayudaran a prevenir las violaciones masivas de derechos fundamentales, a castigar a quienes cometieran estas violaciones, y a rechazar cualquier intento de repetición.

Los Juicios de Nuremberg, en donde se juzgó a los líderes políticos, militares y económicos del régimen nazi por crímenes contra la paz, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, además de su relevancia ineludible en la creación de archivos históricos y preservación de memoria, representaron el primer intento exitoso de juzgamiento internacional, convirtiéndose en precedente de obligada consulta para los actuales tribunales penales internacionales para la ex Yugoslavia y para Ruanda, y de la Corte Penal Internacional.

La comunidad internacional reaccionó y se organizó. Se creó la Organización de las Naciones Unidas. El derecho Internacional de los Derechos Humanos inició un desarrollo ininterrumpido hasta hoy, desde la Declaración Universal de 1948 y la Convención para la Prevención y Sanción del Crimen de Genocidio del mismo año, hasta la Declaración sobre el Derecho a la Verdad y la reciente Convención Internacional para la Protección de todas las Personas contra la Desaparición Forzada.

Y así podríamos continuar mencionando otros ejemplos en esta línea. Concientes de que ningún esfuerzo será suficiente para combatir el mal absoluto.

Sin embargo, y sin perjuicio de la importancia que esto tiene para la comunidad internacional, hoy y en este ámbito creo necesario atender especialmente las consecuencias que tuvo la victoria de los aliados -la liberación- sobre las víctimas, sobre los sobrevivientes. Consecuencias que son más difíciles de contabilizar y sistematizar.

Las experiencias vividas por los sobrevivientes de esta tragedia son únicas y personales. Cada uno continuó su vida como supo o como pudo. Nuestra responsabilidad es aprender de ello y mantener su memoria.

Hoy nos encontramos convocados por organizaciones de sobrevivientes, por eso vengo a rendirles homenaje a y aprender de su legado.

Los sobrevivientes son un ejemplo de fuerza y coraje. Luego de haber pasado por una experiencia de muerte, decidieron construir la vida, rehaciéndola de a poco, ya sea en Europa o buscando nuevos horizontes en países extraños: aprendiendo a hablar un idioma nuevo, adaptándose a otras costumbres, empezando o tratando de empezar de nuevo. Conviviendo con esa imagen que Primo Levi ejemplifica tan gráficamente cuando expresa que uno puede salir de Auschwitz, pero Auschwitz nunca saldrá de uno. Ese ejemplo de continuidad de la vida es el que me gustaría rescatar hoy y compartirlo con ustedes.

Cuando hablamos de la Segunda Guerra Mundial, hablamos de la Shoá, del genocidio paradigmático, de la industrialización de la muerte basada en el extermino físico y sistemático de minorías. Quien comete el crimen del genocidio busca borrar del mapa y de la historia a un determinado grupo. ¿Cómo hacer frente a semejante criminalidad? ¿Cómo responder a semejante crimen?

Con la justicia y el ejercicio de la memoria. Una sociedad que no recuerda su pasado, lo bueno y lo malo, está cometiendo, citando a Elie Wiesel, un crimen contra la memoria.

Por eso Argentina es miembro pleno de la International Task Force para la Rememoración y Educación sobre Holocausto desde el año 2002, siendo el único miembro latinoamericano, y como tal, ha asumido el compromiso de implementar políticas y programas en apoyo de la educación, memoria e investigación de la Shoá.

Como sociedad debemos ejercer una memoria ejemplar, una resignificación de la historia; aprehender críticamente el pasado y extraer de él las lecciones necesarias para poder identificar y enfrentar su posible reiteración en un nuevo contexto, con otros actores y circunstancias. Por ello, la memoria, la verdad y la justicia es política pública de este gobierno.

En el ejercicio de esta memoria ejemplar y la construcción de nuestra memoria colectiva es importante contar la historia desde la perspectiva de las víctimas, porque desde la subjetividad de sus experiencias y de su sufrimiento es posible comprender el dolor infligido. Las víctimas de los peores genocidios y masacres de la historia nos enseñan que el sufrimiento no conoce fronteras, que se transmite de un modo u otro por generaciones, y que es necesario, más que nunca, poner en práctica las lecciones aprendidas de la historia para que situaciones como estas no se repitan.

Cuando un sobreviviente ofrece su testimonio, tiene que haber del otro lado alguien dispuesto a escuchar. Debe construirse una memoria. Muchos sobrevivientes no han podido contar lo que vieron y vivieron por temor a que los demás no quisieran escuchar, o no creyeran lo que escuchaban. Es un deber entonces de los que no vivimos ese horror escuchar el testimonio de aquellos que sí lo hicieron para construir la memoria, para hacerla transmisible a otros.

Los sobrevivientes nos enseñan la importancia de dar testimonio para que las generaciones venideras conozcan la historia y preserven la memoria. Por ello, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación entiende que es responsabilidad del Estado llevar adelante el ejercicio colectivo de la memoria con el fin de enseñar a las presentes y futuras generaciones las consecuencias irreparables que provoca la sustitución del Estado de Derecho por la violencia y las prácticas de terror, para evitar que el olvido se convierta en la semilla de futuras repeticiones de terribles hechos.

Permítanme terminar recordando las palabras atribuidas general norteamericano Eisenhower, al llegar al campo de Dachau: “documenten todo, hagan películas, hablen con los testigos, porque en algún momento de la historia, alguien aparecerá para decir que esto nunca ocurrió. Todo lo que se necesita para el triunfo del mal es que los hombres buenos no hagan nada”.

Es nuestro deber como sociedad. Cada uno desde el lugar que le corresponda. Por las víctimas que no están; por los sobrevivientes y por las generaciones que nos continuarán. Muchas gracias.

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miércoles, mayo 07, 2008

Mail del Buber

Hola Aída!!!! Gracias por transmitir y por enseñarnos.

Te cuento que los comentarios posteriores de los chicos fueron muy pero muy buenos. Todos destacaron la calidez de Rosa para contar algo tan terrible y también que aprendieron de la exposición de Diana. Muchos alumnos contaron que relataron con lujo de detalles en sus casas acerca de la actividad y de esa manera, la visita de ustedes al colegio se multiplicó.

Los docentes también sentimos que fue un momento muy especial, que ustedes lograron llegar a la razón y al corazón de nuestros jóvenes.

Muchísimas gracias!!!!! Cariños, Tamara.

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domingo, mayo 04, 2008

Acto Cementerio La Tablada

Hubo más gente que lo habitual, pero no estuvieron quienes deberían haber estado: las escuelas de la red escolar judía. Hubo algunas presencias del área educativa, una representante del Vaad Hajinuj y la rectora del secundario del Sholem Aleijem y un alumno de 4° año. Los jóvenes presentes fueron una delegación del Consejo Juvenil Sionista Argentino de las tnuot de Hashomer Hatzair y Betar. Valeria Levin, de la primera agrupación, dijo palabras que nos llegaron a todos. Habló de quien fue Mordejai Anilevich, la persona, el joven que fue, no solo el héroe de bronce del que se habla siempre. Algunos sobrevivientes fueron acompañados por sus hijos y nietos, imagen alentadora y plena de esperanza. Hubo discursos de sobrevivientes, de representantes de instituciones, se encendieron las velas y las antorchas, en cada una el recuerdo y la honra a las víctimas, a los sobrevivientes, a los niños, a los intelectuales, a los luchadores, a los resistentes, a la memoria. Entre ausencias y presencias, se inauguró un monumento a la memoria de Anilevich y la gesta de los luchadores del gueto de Varsovia. Fue una mañana fresca, por momentos el sol nos calentaba el espíritu, y entre sombras y reflejos veíamos a los sobrevivientes llamados a encender las velas o las antorchas caminando con paso incierto, apoyados en bastones, mostrando que el paso del tiempo es irrevocable. Y los que somos más “jóvenes” sentimos la responsabilidad que nos cabe porque en muy poco tiempo estaremos solo nosotros.

Palabras de Diana Wang:

Zenus tenía 2 años y medio cuando fue entregado a una familia cristiana. No había otra forma de asegurar su supervivencia. Era 1942 en la ciudad de Stryj y los nazis debían dejar todo Judenrein. Mis padres, milagrosamente, quedaron vivos al terminar la Shoá pero nunca pudieron recuperar a su hijo, a Zenus. ¿Vive? ¿Está muerto? ¿Dónde está Zenus? Si es que murió ¿dónde recordarlo? ¿Dónde están nuestros muertos de la Shoá? ¿Dónde recordarlos?

En la matseive de mis padres que está a unos pocos metros de acá, hay una placa que recuerda a Zenus. Yo necesitaba tener un sitio donde honrarlo y recordarlo. Los ritos funerarios son una de las cosas que nos distinguen del resto de los mamíferos superiores. Los humanos necesitamos enterrar a nuestros muertos y dejar una señal que los recuerde. Sin una tumba, cada muerte es una pregunta abierta, una respuesta que no llega. ¿Dónde está? ¿Cómo fue? ¿Dónde dejar una piedra en su memoria?

Amigos, compañeros de ruta, representantes y delegados de instituciones, hoy estamos acá para llorar a nuestros muertos sin sepultura. Juntos tal vez encontremos algún consuelo. Una vez por año venimos a recordar las tumbas que nos fueron robadas y a prometer que seguiremos honrando su memoria. Es uno de los legados que los sobrevivientes, sus hijos y nietos hemos heredado.

Pero ¿cómo hacer para honrarlos? ¿Cómo hacer para enseñar lo que pasó y aprender de ello? ¿Es suficiente con contar la Shoá? ¿Alcanza con hablar del antisemitismo, de la industria de la muerte y de la deshumanización? ¿Alcanza con actos, homenajes y recordaciones a los que vamos siempre los mismos? En Generaciones de la Shoá creemos que no. Creemos que tenemos que encontrar otros discursos, otras formas de llegada a los jóvenes, aprovechar de los nuevos recursos y comprometer a los docentes y alumnos de un modo vivencial y responsable. La ausencia de escuelas hoy acá es un indicador que debemos tomar en cuenta, comprenderlo y obrar en consecuencia con métodos y programas acordes a los tiempos. Además de los recursos de transmisión y generación de compromiso, creemos que la honra a la memoria, y hay acá representantes de distintas instituciones que también se ocupan de ello, y todo trabajo que hagamos sobre la Shoá debería estar sostenido por tres columnas.

La primera es el relato de la Shoá en sus aspectos político- bélico, institucional y humano, el relato que conocemos y que podemos transmitir desde sus niveles elementales hasta lo de más alto nivel conceptual académico.

La segunda columna es la historia previa, el antes del antes, la vida judía que bullía en Europa en sus múltiples expresiones, en su polifacética riqueza y creatividad. De ahí venimos. Eso también somos y así se explica lo que fuimos capaces de hacer.

La tercera es la resistencia que le hemos opuesto a la bestia nazi, las infinitas formas en las que no nos dejamos quebrar: nos hambrearon, nos torturaron, son segregaron, nos humillaron, nos arrearon, nos asesinaron, nos quisieron borrar del planeta pero no lo consiguieron. Seguimos humanos, nuestro horizonte es el Bien, apostamos a la vida y creamos futuro.

Nosotros, ahora, somos la prueba porque aquí estamos.

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miércoles, abril 30, 2008

La gesta de los salvadores. Actividad en escuela Martin Buber.

El miércoles 30 de abril, la escuela Martín Buber, reunió a todos los alumnos de la secundaria y a los chiquitos de séptimo grado, para que tuvieran un contacto directo con un sobreviviente.

Generaciones de la Shoá fue convocada luego de la actividad que coordinara el 1 de abril con los 4° y 5° años, en particular con los jóvenes que estaban por viajar a Polonia e Israel en el proyecto Marcha por la Vida. Fue de tanta intensidad y compromiso la interacción entre alumnos y testimoniantes en aquella oportunidad, que la dirección de la escuela decidió que debía hacerse extensivo a toda la secundaria.

Antes, en el marco del proyecto educativo de Marcha por la Vida, el eje fue las múltiples formas en que los judíos hemos resistido a los nazis. Ahora, se encaró el tema de las conductas de los justos gentiles, los rescatadores, los salvadores como ese “faro para la humanidad” que tal vez nos permita mantener un rumbo humano.

Con una disertación previa que ponía en contexto lo hecho por este puñado de personas comunes que arriesgaron sus vidas y las de sus familia, apoyado por una presentación en power point, lo central fue el testimonio de una “niña salvada”, nuestra Rosa Rotenberg, que dio encarnadura y emoción a lo previamente visto y oído de manera conceptual. Durante una hora y quince minutos, el enorme salón repleto de chicos, se mantuvo en silencio, bebiendo de las palabras, atentos y respetuosos. Sus preguntas a la sobreviviente mostraron su interés, compromiso y fundamentalmente la formación previa de la escuela.

Las autoridades de la secundaria, encabezadas por su rectora, estuvieron presentes durante toda la actividad que fue precedida por un emocionado encendido de velas a cargo de los chicos y por el “Partizaner Lid” cantado en idish mit an idishn tam por una de las alumnas.

Todo lo expuesto, los chicos, el idish, las preguntas, las autoridades, todo, fue una confirmación del sentido de nuestro esfuerzo y una invitación a que sigamos con ello y gestemos una generación de continuadores.

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Iom Hashoá - discurso Leon Grzmot (Presidente de Sherit Hapleitá)

Sres. Embajadores, Sres. Honorables Representantes del Gobierno Nacional y del Gobierno de la Ciudad de Bs. As., Sres. Dirigentes de diferentes Instituciones, Sras. y Sres., Hermanos,

Frente a Uds. está presente el ex prisionero de Auschwitz Nº 171.984 que me fue tatuado cuando tenía 16 años. Contarles que fue el infierno de Auschwitz no es fácil . No existe en ningún idioma del mundo sinónimos para describirlo. La Shoá es el mayor genocidio conocido en la historia de la humanidad, de todos los tiempos. Tiempos que daba la sensación que se había secado la propia fuente de amor.

El gran Reich desencadenó un programa salvaje de persecución generalizada de los judíos y el proceso científico de su aniquilamiento, Solución Final. En campos de exterminio se torturaban a las victimas hasta que perdían la imagen humana, organizando sistemas de la industria de la muerte con el solo propósito de exterminar al ser humano. Nunca han sido extinguidas tantas vidas humanas en tan poco tiempo, ni con una combinación tan lúcida de ingenios tecnológicos de fanatismo y crueldad.

Al mismo tiempo los cielos y la humanidad se quedaron en silencio. Nada ayudó, ni las plegarias, ni los llantos al Shemá Israel. No hubo tampoco un gobierno en la Tierra que tuviera el poder y el deseo de defender y ayudarnos, cuando en 1938 Hitler ofrecía salir a los judíos, TODAS LAS PUERTAS ESTABAN CERRADAS.

Los nazis en su criminal acción no hacían diferencias entre judíos religiosos, seculares o asimilados, sefaradíes o ashquenazíes, los ricos, pobres, hombres, mujeres y niños, todas las diferencias desaparecían en las cámaras de gas. Millones de nuestros hermanos indefensos, despojados de sus bienes, molidos a palos, hambrientos y humillados fueron deportados.

Nosotros los vimos en los guetos, en la fría soledad de la noche, fieles a su fe, en el umbral de la muerte, rezando en silencio, mezclando sus lágrimas con las nuestras, en ejecuciones, tumbas colectivas, campos de muerte, ruegos sin palabras, callados, silenciosos, gritos de desesperación, rollos sagrados rotos, quemados los templos junto con los rabinos. Las bestias nazis empleaban métodos desconocidos en los anales de la humanidad. La cifra de niños asesinados en esta masacre es superior a un millón. Los quemaban vivos, reventaban sus cabecitas contra las paredes en presencia de sus madres. Miles deambulaban hambrientos y esqueléticos por las calles de los guetos buscando a los padres deportados. Permanentemente retumba en mis oídos el grito de Shemá Israel, de estas víctimas inocentes. Sus cenizas están apiladas en las colinas de Auschwitz, Treblinka, Dachau, Buchenwald, Majdanek y otros; su sangre clama.

La aniquilación planificada de las hordas nazis en estos años es indescriptible, diseminando el terror en los guetos y campos de exterminio, en todos los territorios ocupados.

Más de 5 mil comunidades fueron destruidas, más de un milenio de cultura judía que con toda su creatividad y dinamismo contribuyo al desarrollo de la humanidad, tanto en lo material ético como en lo espiritual, fueron borrados; fue el crimen único en los anales de la historia humana. Es doloroso reconocer que el mundo civilizado no se esforzó suficientemente para aliviar y evitar el exterminio de casi todo un pueblo. Nosotros rogábamos para que bombardearan las vías que conducían a Auschwitz, nada de esto sucedió, por qué? No nos engañemos, el crimen que fue perpetrado en Auschwitz no solo ocurrió por la locura nazi y su líder, decenas de miles perpetraron estos crímenes. Cientos de miles de diferentes naciones cooperaban, decenas de gobiernos y millones de personas sabían que ocurría y se mantuvieron en silencio.

Y qué pasa hoy con los cínicos que están negando el Holocausto? que fue el quiebre de la civilización; a este nuevo Hitler de Irán que esta predicando odios y negando la Shoá, Holocausto, quiero preguntarle si tiene una madre, porque la mía a la edad de 42 años, junto con mis hermanitas de 4 y 9 años fueron empujadas a la cámara de gas en Auschwitz.

A pesar de la dimensión del daño no fuimos doblegados y entre la desesperación y oración surgió el grito de rebelión. Los judíos del gueto de Varsovia se negaron a entregarse pasivamente a los verdugos nazis y tomaron una decisión heroica, con determinación macabea ofrecer resistencia a los canallas. Un puñado de muchachos y chicos, ancianos y niños, exhaustos, desnutridos, se levantaron en el Gueto de Varsovia contra los nazis. Prácticamente sin armas iban a una muerte segura, pero digna. En el bunker reina absoluta oscuridad, no se puede prender una vela por falta de aire. En los últimos momentos el Comandante Mordejai Anilewicz envía el último mensaje: “En esta lucha desigual vamos a morir , pero no nos rendiremos ya que estamos combatiendo por la libertad nuestra y vuestra . Estamos combatiendo por la libertad del género humano “.

La mayor preocupación de estos héroes no era salvar sus vidas sino sentar un precedente como ejemplo para las futuras generaciones. En las ennegrecidas paredes, con su propia sangre escribieron “No nos olviden”. Nunca vamos a olvidar a nuestros mártires quemados a fuego. Que su recuerdo nos de fuerza de convertir muerte en vida, de amar cuando otros odian , de traer razón a la locura . Debemos profundizar la memoria y el estudio de la historia de la Shoá.

Nosotros consideramos que la historia del Holocausto debe incorporarse a la memoria de la humanidad, para evitar la repetición de genocidios y para contribuir a la erradicación de ideologías xenófobas, racistas y el resurgimiento de dictaduras.

Y tal como sugirió el Santo Padre, el fallecido Papa Juan Pablo II, “La historia del Holocausto debemos recordarla todos los días cada uno dentro de sus posibilidades, PARA QUE EL MAL NO PREVALEZCA SOBRE EL BIEN “. Es necesario capitalizar esta triste experiencia para afianzar el respeto, pluralismo y democracia, baluartes indispensables para la libertad del hombre, para lograr una humanidad más feliz. Debemos ser fieles a nuestra memoria para que NUNCA MAS.

Am Israel Jai vibramos hace milenios.

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Discurso Leon Grzmot - Iom Hashoa 2008

Sres. Embajadores, Sres. Honorables Representantes del Gobierno Nacional y del Gobierno de la Ciudad de Bs. As., Sres. Dirigentes de diferentes Instituciones, Sras. y Sres., Hermanos,

Frente a Uds. está presente el ex prisionero de Auschwitz Nº 171.984 que me fue tatuado cuando tenía 16 años. Contarles que fue el infierno de Auschwitz no es fácil . No existe en ningún idioma del mundo sinónimos para describirlo. La Shoá es el mayor genocidio conocido en la historia de la humanidad, de todos los tiempos. Tiempos que daba la sensación que se había secado la propia fuente de amor.

El gran Reich desencadenó un programa salvaje de persecución generalizada de los judíos y el proceso científico de su aniquilamiento, Solución Final. En campos de exterminio se torturaban a las victimas hasta que perdían la imagen humana, organizando sistemas de la industria de la muerte con el solo propósito de exterminar al ser humano. Nunca han sido extinguidas tantas vidas humanas en tan poco tiempo, ni con una combinación tan lúcida de ingenios tecnológicos de fanatismo y crueldad.

Al mismo tiempo los cielos y la humanidad se quedaron en silencio. Nada ayudó, ni las plegarias, ni los llantos al Shemá Israel. No hubo tampoco un gobierno en la Tierra que tuviera el poder y el deseo de defender y ayudarnos, cuando en 1938 Hitler ofrecía salir a los judíos, TODAS LAS PUERTAS ESTABAN CERRADAS.

Los nazis en su criminal acción no hacían diferencias entre judíos religiosos, seculares o asimilados, sefaradíes o ashquenazíes, los ricos, pobres, hombres, mujeres y niños, todas las diferencias desaparecían en las cámaras de gas. Millones de nuestros hermanos indefensos, despojados de sus bienes, molidos a palos, hambrientos y humillados fueron deportados.

Nosotros los vimos en los guetos, en la fría soledad de la noche, fieles a su fe, en el umbral de la muerte, rezando en silencio, mezclando sus lágrimas con las nuestras, en ejecuciones, tumbas colectivas, campos de muerte, ruegos sin palabras, callados, silenciosos, gritos de desesperación, rollos sagrados rotos, quemados los templos junto con los rabinos. Las bestias nazis empleaban métodos desconocidos en los anales de la humanidad. La cifra de niños asesinados en esta masacre es superior a un millón. Los quemaban vivos, reventaban sus cabecitas contra las paredes en presencia de sus madres. Miles deambulaban hambrientos y esqueléticos por las calles de los guetos buscando a los padres deportados. Permanentemente retumba en mis oídos el grito de Shemá Israel, de estas víctimas inocentes. Sus cenizas están apiladas en las colinas de Auschwitz, Treblinka, Dachau, Buchenwald, Majdanek y otros; su sangre clama.

La aniquilación planificada de las hordas nazis en estos años es indescriptible, diseminando el terror en los guetos y campos de exterminio, en todos los territorios ocupados.

Más de 5 mil comunidades fueron destruidas, más de un milenio de cultura judía que con toda su creatividad y dinamismo contribuyo al desarrollo de la humanidad, tanto en lo material ético como en lo espiritual, fueron borrados; fue el crimen único en los anales de la historia humana. Es doloroso reconocer que el mundo civilizado no se esforzó suficientemente para aliviar y evitar el exterminio de casi todo un pueblo. Nosotros rogábamos para que bombardearan las vías que conducían a Auschwitz, nada de esto sucedió, por qué? No nos engañemos, el crimen que fue perpetrado en Auschwitz no solo ocurrió por la locura nazi y su líder, decenas de miles perpetraron estos crímenes. Cientos de miles de diferentes naciones cooperaban, decenas de gobiernos y millones de personas sabían que ocurría y se mantuvieron en silencio.

Y qué pasa hoy con los cínicos que están negando el Holocausto? que fue el quiebre de la civilización; a este nuevo Hitler de Irán que esta predicando odios y negando la Shoá, Holocausto, quiero preguntarle si tiene una madre, porque la mía a la edad de 42 años, junto con mis hermanitas de 4 y 9 años fueron empujadas a la cámara de gas en Auschwitz.

A pesar de la dimensión del daño no fuimos doblegados y entre la desesperación y oración surgió el grito de rebelión. Los judíos del gueto de Varsovia se negaron a entregarse pasivamente a los verdugos nazis y tomaron una decisión heroica, con determinación macabea ofrecer resistencia a los canallas. Un puñado de muchachos y chicos, ancianos y niños, exhaustos, desnutridos, se levantaron en el Gueto de Varsovia contra los nazis. Prácticamente sin armas iban a una muerte segura, pero digna. En el bunker reina absoluta oscuridad, no se puede prender una vela por falta de aire. En los últimos momentos el Comandante Mordejai Anilewicz envía el último mensaje: “En esta lucha desigual vamos a morir , pero no nos rendiremos ya que estamos combatiendo por la libertad nuestra y vuestra . Estamos combatiendo por la libertad del género humano “.

La mayor preocupación de estos héroes no era salvar sus vidas sino sentar un precedente como ejemplo para las futuras generaciones. En las ennegrecidas paredes, con su propia sangre escribieron “No nos olviden”. Nunca vamos a olvidar a nuestros mártires quemados a fuego. Que su recuerdo nos de fuerza de convertir muerte en vida, de amar cuando otros odian , de traer razón a la locura . Debemos profundizar la memoria y el estudio de la historia de la Shoá.

Nosotros consideramos que la historia del Holocausto debe incorporarse a la memoria de la humanidad, para evitar la repetición de genocidios y para contribuir a la erradicación de ideologías xenófobas, racistas y el resurgimiento de dictaduras.

Y tal como sugirió el Santo Padre, el fallecido Papa Juan Pablo II, “La historia del Holocausto debemos recordarla todos los días cada uno dentro de sus posibilidades, PARA QUE EL MAL NO PREVALEZCA SOBRE EL BIEN “. Es necesario capitalizar esta triste experiencia para afianzar el respeto, pluralismo y democracia, baluartes indispensables para la libertad del hombre, para lograr una humanidad más feliz. Debemos ser fieles a nuestra memoria para que NUNCA MAS.

Am Israel Jai vibramos hace milenios.

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lunes, abril 28, 2008

Algunos pensamientos sobre el islamismo radical - Yehuda Bauer

Yad Vashem, como saben, está dedicado a la memoria, educación e investigación del genocidio de los judíos que llamamos Holocausto o Shoá, una palabra que significa “catástrofe”. La negación del Holocausto tal como fue propuesta por el “congreso” que acaba de tener lugar en Teherán, nos ha acompañado desde el Holocausto mismo, cuando, como sabemos por testimonios de sobrevivientes, los guardias de los campos de concentración solían decir a los prisioneros que aún en el improbable caso que sobrevivieran nadie les creería. El contexto de la negación ha sido, durante los últimos sesenta años, el deseo de justificar al régimen Nacional Socialista como opuesto a los regímenes democráticos en los que los negadores han vivido y viven. Para justificar al Nazismo, uno debía negar el genocidio. Pero, desde el juicio en Londres del mayor negador occidental, el inglés David Irving y su condena por la corte británica como mentiroso, racista y antisemita, la negación del Holocausto en países occidentales se ha transformado en un fenómeno marginal. No es así en muchos países musulmanes donde se ha vuelto parte y centro de la propaganda anti occidental y, principalmente, de la propaganda anti judía. Pero la negación del Holocausto en países musulmanes está impregnada del islamismo radical y se debe comprender ese contexto si uno quiere enfrentarse a la negación y a la nueva amenaza genocida propuesta por el régimen iraní.

Hay grandes diferencias entre el Nacional Socialismo, el Comunismo Soviético y el Islamismo Radical, pero hay también algunos paralelos importantes. Los tres son o han sido movimientos religiosos o cuasi-religiosos. Incuestionablemente, la fe cuasi-religiosa en la ideología nazi era central para la existencia y políticas del régimen y fue la ideología nazi el factor central que produjo el Holocausto; el marxismo-leninismo fue un dogma cuasi-religioso que todos debían compartir en el imperio estalinista. Lo mismo se aplica al islamismo radical. El islamismo radical no es el Islam. El Islam es una religión que puede y debería ser legítimamente interpretada como un credo universal de amor a la paz. El islamismo radical, por el contrario, es un desarrollo relativamente nuevo que radicaliza las interpretaciones aceptadas del Islam. Todas estas tres ideologías aspiran o han aspirado a un gobierno mundial en una utopía apocalíptica: los Nazis soñaron con el Reich de los mil años que, con la ayuda de sus aliados establecería el dominio mundial basado en la jerarquía de las razas, con los pueblos nórdicos y la raza aria en la parte superior y el resto más abajo. No habría más judíos porque estarían todos aniquilados. La historia habría terminado como tal y se establecería una utopía de paz y prosperidad. El sueño comunista sobre la dictadura mundial del proletariado que establecería una sociedad sin clases que terminaría los conflictos y contradicciones para siempre, lo que también terminaría la historia. El islamismo radical desea la dominación mundial de Dios por medio de clérigos islámicos, lo que eliminaría los sistemas de creencia “paganos” como el hinduismo, el budismo, el sintoísmo, etc; el cristianismo, zoroastrismo y lo que pudiera quedar de judaísmo serían religiones practicadas por descreídos bajo estricto control y gobierno musulmán. Ello establecería definitivamente una sociedad justa y constituiría el fin de la historia dado que nada puede sustituir al gobierno de Dios (Alá). Las tres son, en consecuencia, utopías religiosas. Todas las utopías matan. Las utopías universales, apocalípticas, matan radicalmente.

Las tres ideologías se desarrollaron más o menos al mismo tiempo en la primera parte del siglo 20. Hitler entró al mundo de la política en 1919; la revolución bolchevique sucedió en 1917; y el primer movimiento islámico radical, la Hermandad Musulmana, fue fundada por un maestro egipcio, Hassan el-Bana, en 1928.

El nacional socialismo y el comunismo arrasaron la democracia parlamentaria y la expresión libre de opiniones políticas, y querían eliminar o someter a todos los estados nacionales bajo su gobierno directo o indirecto dejándolos como cáscaras vacías que serían llenadas con el contenido nacional socialista o comunista. El islamismo radical ve a los sistemas parlamentarios como una blasfemia porque allí las personas deciden sus leyes: pero Dios ha decretado cómo los hombres (las mujeres no cuentan como criaturas políticas) debieran ser gobernados, a través de su palabra en el Qur’an, según las tradiciones del Profeta (Hadith), y según las leyes medievales de la Shariah, el código legal islámico. El islamismo radical desea abolir todos los estados nacionales, especialmente los árabes, y sustituirlos por estados islámicos que estarán unidos en un gobierno mundial islámico. Y los tres tomaron a los judíos como su inmediato o principal enemigo: los Nazis los asesinaron; los soviéticos planearon en 1952 la deportación de todos los judíos soviéticos a Siberia, con la intención obvia de que allí murieran. El mensaje genocida del islamismo radical hacia los judíos es claro y fuerte: “Deben saber que el objetivo de matar a los americanos y judíos en todas partes del mundo es uno de los mayores deberes y de las mejores acciones preferidas por Alá….hermanos… continuemos el camino de la Jihad, nuestros objetivos son los judíos y los americanos” (Osama Bin Laden en un mensaje del 11 de febrero de 2003). Es una repetición clara del lenguaje del nacional socialismo; y es absolutamente crucial dares cuenta que cuando las ideologías radicales expresan lo que creen los fanáticos, estos actuarán sus creencias tan pronto como puedan. El Sheikh Abd Al-Rahman Al-Sudayyis, el imán de la mezquita más importante del mundo musulmán, la mezquita Al-Haram de la Meca, declare en 2002: “Leed historia y comprenderán que los judíos de ayer son los padres malignos de los judíos de hoy, sus descendientes maléficos, infieles, tergiversadores de la palabra de Dios, adoradores de becerros, asesinos de profetas, negadores de profecías…la escoria de la raza humana a la que Alá maldijo y transformó en monos y cerdos”. Los predicadores por todas partes, aún en Bagdad durante el régimen secular de Saddam Hussein, citaron una tradición muy popular que dice que antes del Día del Juicio, los musulmanes pelearán con los judíos y los matarán. Dice la tradición, el hadith, que en su búsqueda de refugio los judíos se esconderán detrás de piedras y árboles, pero las piedras y los árboles gritarán, “Oh, musulmán, oh siervo de Dios, un judío está escondido detrás de mí. Ven y mátalo.” No se trata de un llamado a atacar a Israel, o una declaración respecto de Palestina. Esto es incitación al genocidio, y podría hacer pilas y pilas de citas de este tenor dado que fue difundido largamente durante los últimos tres o cuatro año. Nuestro problema es que la ideología del islamismo radical se cuela en el discurso principal islámico y los regímenes de muchos países musulmanes temen contradecir esta tendencia. Pero debiéramos recordar el artículo III de la Convención para la Prevención y Castigo del crimen de genocidio de las Naciones Unidas de 1948, ratificado en 1951, que dice que “la incitación directa y pública a cometer genocidio” es punible como crimen genocida..

Las enseñanzas principales de la Hermandad Musulmana se desarrollaron a lo largo del tiempo y fueron difundidas por todo el mundo. El ideólogo más importante fue Sayyid Qutb, un oficial egipcio que escribió en 1950 un panfleto contra los judíos al estilo de el Stuermer, que es la base de la propaganda anti judía actual. Sucedió, de paso, diecisiete años antes que Israel ocupara la Franja de Gaza y Cisjordania. Por ello me resulta ilusorio pensar que un acuerdo en el conflicto israeli-palestino desarmará automáticamente al islamismo radical. Sin embargo, no hay dudas de que el conflicto sirve como disparador de la ideología radical y anti-civilizacional, y que una negociación Israeli-palestina ayudaría a luchar en contra del islamismo radical aunque, como Bin Laden y otros repiten, el tema principal permanecería: vencer a las civilización occidental y a la civilización oriental asiática.

El antisemitismo radical islámico es una parte central de la ideología; pero este antisemitismo no surgió del islam. Es cierto que los judíos –y los cristianos – han sido y son discriminados en las sociedades islámicas, y que deben someterse a ser ciudadanos de segunda o tercera categoría. Solo los musulmanes son miembros a pleno de tales sociedades. Sin embargo, judíos y cristianos fueron, al menos históricamente, grupos cuya existencia física, cultural, religiosa y social estaba protegida y que tuvieron la posibilidad de auto gobierno interno. Esto no significa que los judíos no hubieran sido perseguidos en ciertos momentos o que no haya habido matanzas; pero eran raros comparados con las persecuciones a las que fueron sometidos los judíos en la Europa cristiana. El antisemitismo moderno islámico no surgió en el mundo islámico, fue introducido en él por los poderes coloniales europeos como parte del paquete cultural con el que dominaron al mundo musulmán. Se transformó en un factor central para moldear la posición anti-occidente de los insatisfechos intelectuales musulmanes. Estos intelectuales y en el despertar de sus elites gobernantes, se enfrentaron con el hecho de que ochocientos años atrás el Islam fue la civilización más avanzada de occidente mientras que la Europa Cristiana era una frontera bárbara. En en los siglos XIX y XX, la Europa Cristiana y América han conseguido una revolucionaria superioridad tecnológica que les ha permitido, en efecto, conquistar el mundo. Las sociedades musulmanas, con algunas excepciones, se transformaron en zonas postergadas gobernadas directa o indirectamente por extranjeros. Los musulmanes progresistas lo vieron como un desafío que debía ser encarado aprendiendo de occidente y adaptando sus conceptos a las tradiciones islámicas. Pero los islámicos radicales frustrados por la realidad que vivían, lo interpretaron de otro modo: estamos postergados y sujetos a la humillación de gobiernos y culturas extranjeros porque no hemos obedecido la palabra de Dios. Las enseñanzas de las religiones islámicas eran interpretadas por ellos de la manera más radical posible. Si, como dijeron y dicen hoy, obedecemos el deseo de Dios como ha sido manifestado en las sagradas escrituras islámicas y según han sido interpretados por los radicales, Dios nos garantizará la victoria sobre occidente y nos hará posible dominar al mundo. Occidente, dicen, está gobernado por los judíos – una réplica exacta de la propaganda nazi y soviética. Puede verse en la última carta del presidente iraní enviada al presidente de los Estados Unidos, donde acusa a los judíos de controlar todo lo que es valioso en US. Los judíos, y no solo Israel, el colectivo judíos, son la punta de lanza del imperialismo occidental y debe ser destruido. Por primera vez desde la 2° guerra mundial, los judíos, están, nuevamente, amenazados por un genocidio. Debemos recordar: la ideología radical islámica no es mera propaganda diseñada para alcanzar objetivos políticos; creen en lo que dicen y tienen toda la intención de actuar según sus creencias si tienen la oportunidad de hacerlo.

El sentimiento de frustración que determinó la perspectiva radical se opone también a las sociedades del este asiático que están peleando por el Liderazgo con los euro-americanos. Japón, China, Corea del Sur, Singapur y ahora India, son o están siendo líderes en las economías y sociedades de nuestro mundo. Los EEUU no son ya el único super poder. Y Malasia, Túnez y mañana Indonesia, son sociedades musulmanas que están a punto de competir con la dominación occidental. Pero el hecho de que partes del mundo musulmán está poniéndose al día no cambia al islamismo radical porque, como sabemos, la ideología persiste aún cuando las bases de las que emerge cambien. El peligro de esta ideología asesina mundial estará con nosotros a pesar de estos cambios.

La negación del Holocausto es una parte integral de esta ideología. Son dos las argumentaciones que se exponen: una, que el Holocausto es un mito. La otra, que Israel fue creada por occidente debido a sentimientos de culpa respecto del Holocausto y que los palestinos y todo el mundo musulmán fue creado para sufrir a causa de los pecados de los europeos. El hecho de que las dos argumentaciones se contradicen una a la otra no importa. De la enorme cantidad de declaraciones de este tenor, permítanme citar solo un par: el Dr. Rif’at Sayyed Ahmad, del diario al Liwaa al-Islam de El Cairo, una publicación del Partido Nacional Democrático que gobierna, escribió el 24 de junio de 2004, sobre “la mentira sobre la incineración de judíos en los hornos nazis. Cuando estos medios”, escribió, “fueron examinados científicamente, se probó que no era verdad.” En Irán, el Ayatollah Ali Meshkini, cabeza de la Asamblea de Expertos en Qom, dijo el 17 de diciembre de 2005, que “los sionistas… inventaron un reclamo falso. Dijeron que Hitler, los alemanes, los austríacos, quemaron a seis millones en los hornos crematorios…Intentaron convencer con mucha convicción al mundo que este tema, esta mentira, era verdad..No estoy seguro se la palabra holocausto viene del hebreo o del francés, pero significa quemar seres humanos en los crematorios.” El presidente iraní dijo, como todos sabemos, que el Holocausto era un mito, pero aún cuando fuera verdad, y él no cree que lo sea, por qué deben pagar los palestinos y los musulmanes por lo que pasó en Europa. Podemos decir que no solo los islámicos radicales creen que Israel es el resultado del Holocausto; otros, incluso muchos judíos, también lo creen. Pero es una falsedad demostrable. Antes de la 2° guerra mundial había una enorme presión para que millones de judíos entren en Palestina. Fueron asesinados lo que determine que la oportunidad de crear un Estado Judío se hiciera remota. Los sobrevivientes judíos, un cientos de miles, indudablemente fueron un factor central en la lucha por la independencia de los judíos en Palestina. Si la guerra hubiera continuado uno o dos años, no puede dudarse de que pocos judíos hubieran sobrevivido y en consecuencia la oportunidad del establecimiento de Israel habría sido nula. El Holocausto casi elimina las esperanzas de un Estado Judío. Los británicos se oponían al Estado Judío. También el presidente Truman y el Departamento de Estado. Pero la presión de los norteamericanos judíos y no judíos por igual causó el cambio de las políticas norteamericanas. El Holocausto no tuvo nada que ver con las políticas norteamericanos entonces. El establecimiento de Israel se motivó por factores completamente diferentes. La negación del Holocausto, en sus dos formas, se basa en consecuencia en declaraciones contra-fácticas. Es una parte de la ideología radical en el mundo musulmán que se opone a los musulmanes liberales y que amenaza no solo a los judíos sino a la civilización como tal.

La diferencia principal entre las tres ideologías totalitarias es que el islamismo radical es un movimiento difuso. Bin Laden es importante aún cuando no esté vivo o activo, y su segundo, el pediatra egipcio Ayman el-Zawahiri, aún más. Pero no es un dictador y el movimiento está descentralizado. Desde su punto de vista esto es mucho mejor porque cualquier radical, sea cual fuere su contexto étnico, encontrará una bienvenida cálida en células islámicas en cualquier punto del globo, en base el fanatismo religioso compartido. Hay diferencias dentro del movimiento por cierto: dentro de las sociedades mayoritarias sunnitas, el régimen islámico que gobierna Sudan tiene una composición diferente de los grupos de El-Qaida grupos en Iraq, aunque la ideología básica es la misma. Hay según sabemos una seria división entre las formas islámicas sunnita y shiita y también dentro del islamismo radical. Sunnitas y shiitas sostienen una batalla amarga y asesina en Iraq. El Shi’a radical iraní no es tan anti-nacionalista como la versión sunnitas, y el islamismo radical allí se combina con el plan para construir un imperio nacionalista. Irán busca el control del golfo pérsico contra los sunnitas mediante la combinación de medios políticos, económicos y militares como parte del objetivo islámico de gobernar el mundo, controlando las fuentes de energía de las que depende el resto del mundo. Pero cuando se trata de lo básico, las divergencias se superan como podemos ver por la recepción entusiasta de los líderes del Hamas sunnita en Teheran. El contacto directo entre Iran y Hezbollah es bien conocido. La mente maestra de Hezbollah, Imad Mughniyeh, trabajo desde el interior del Ministerio Iraní de Inteligencia y Seguridad y las unidades de al-Qods (o: Jerusalén) dentro del Servicio de Seguridad Iraní, el Pasdaran. Mughniyeh fue la persona responsable de la bomba de 1992 en Buenos Aires. En Beirut, el Consejo o Shura de Hezbollah, está formado por siete miembros y cuenta con la presencia regular de dos iraníes de Beirut y Damasco. Hamas, que es sunnita por supuesto, tenía un representante permanente en Irán en la persona de Osama Hamdan, que es ahora el representante de Hamas en Beirut y coordinador de la rivalidad del Hamas sunnita y el Hezbolla shiita. La rivalidad sunni-shiita es real y a menudo asesina. Pero cuando se trata de atacar a occidente, y especialmente a los judíos, lo pueden superar.

Una lucha exitosa contra el islamismo radical, aparentemente, solo puede ser conseguida con una alianza con los musulmanes anti-radicales porque son los blancos inmediatos de los islámicos radicales; son vistos como herejes que deben ser eliminados. Se sugiere un acercamiento cuádruple: uno, la propaganda masiva no contra el Islam sino contra el islamismo radical junto a musulmanes moderados, que los hay por millones; segundo, medidas socio-económicas dirigidas hacia los musulmanes comunes que no sean administradas por los regímenes actuales corruptos y autoritarios en casi todos los países musulmanes; tercero, alianzas políticas con fuerzas musulmanas y no musulmanas en todo el mundo dirigidas explícitamente contra los movimientos islámicos radicales; cuatro, el uso de la fuerza siempre que sean identificados los objetivos pero solo como última alternativa a ser evitada siempre y donde fuera posible. Usualmente, aunque no siempre, el uso de la fuerza es contraproducente.

Muchos europeos y otros creen que si no cooperan con los que se oponen al islamismo radical evitarán ser atacados. Es el mismo error trágico que similares personas bien pensantes hicieron frente a los nazis y a los comunistas en su tiempo: hoy todos somos los objetivos; y si los radicales triunfan al vencer a alguno de nosotros, seguirán con otro. Estamos todos en el mismo barco. Deberíamos forjar un frente unido contra este peligro existencial, genocida y universal porque señalan como blanco primero a los judíos y a los norteamericanos, pero luego seguirán todos los demás.

Traducción: Diana Wang

Versión en castellano de la conferencia pronunciada por el profesor Yehuda Bauer en Jerusalén 2007, durante el encuentro de sobrevivientes realizado el pasado noviembre. Su mirada académica, de historiador e investigados además de sobreviviente de la Shoá, lejos de los extremismos habituales, ilustra acerca de este fenómeno que no siempre conocemos y reconocemos adecuadamente. Nos permite ver la conexión entre la Shoá y el peligro actual.
Original en inglés acá

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